Eran días en los que le daba igual todo, había decidido dejar de confiar en la gente, de enamorarse. Y llegó él.
Un chico que le abriría los ojos, que le haría darse cuenta de que no todo está perdido, de que merece la pena luchar por algo.
Y ella, recogió la toalla, sabiendo que era una locura. Pero, conforme pasaban los días, sumergida en esa perfecta locura, se dio cuenta de que había tenido muchos momentos de felicidad. De que, ese chico, le había devuelto algo que ella ya creía perdido.
Se contaron mil cosas que solo ellos saben.
Se dijeron mil veces te quiero de diferentes maneras.
Se prometieron cosas aun sabiendo que algún día se dejarían de hacer.
Se miraron una y otra vez a los ojos tras la pantalla del ordenador.
Se ayudaban mutuamente, o por lo menos lo intentaban.
Se añoraban sin haber sentido la mano del otro.
Pero les daba igual... sabían que estarían juntos unos días. Y esos días serían, como poco, especiales.
Pasaron los días, y los pasaron hablando y viéndose tras la pantalla hasta que llegó San Fermin.
Se vieron y...
Te esperaré ansiosa, mi canoso interesante(;
Feliz cumpleaños(:
(:tkbobo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario