-La cena.
Ir al comedor por los pasillos de la cárcel le daba miedo, pero tenía que disimular.
Sabe lo que hay, sabe lo que le puede pasar si hace lo que no debe... y no quiere.
Todo esto se lo tiene merecido.
No habla, no come, no se mueve apenas... lo único que hace es recodar una y otra vez el por qué de todo esto, de que esté entre barrotes fríos...
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